Exttra Original es una colección de aceites de oliva virgen extra premium formada por cuatro variedades monovarietales procedentes de distintas regiones de España: Picual, Cornicabra, Arbequina y Hojiblanca.
El proyecto parte de una estrategia creativa basada en una idea sencilla: si cada aceite posee un origen, una personalidad y unos matices propios, cada uno merece contar su propia historia.
La colección se construyó como una serie de personajes femeninos que representan el carácter de cada variedad y el territorio donde nace. Cada mujer encarna una forma diferente de entender el paisaje, el trabajo en el campo, la tradición y la cultura asociada al olivar.
Para reforzar esta singularidad, cada etiqueta fue interpretada por un artista diferente, convirtiendo cada botella en una pieza visual única. El aceite deja de ser únicamente un producto gastronómico para convertirse en una experiencia cultural donde arte, territorio y narrativa conviven en un mismo objeto.
La propuesta se extendió al packaging, la comunicación y el entorno digital, construyendo un universo coherente donde cada variedad posee voz propia pero forma parte de una misma colección.
El resultado es una estrategia de storytelling capaz de transformar cuatro aceites en cuatro historias humanas, conectando emocionalmente con el consumidor a través del origen, la memoria y la identidad cultural de cada territorio.
SECTOR
Alimentación gourmet y productos premium
SERVICIOS
Estrategia creativa
Storytelling de producto
Dirección creativa
Packaging
Diseño editorial
Diseño web
TIPO DE PROYECTO
Conceptualización y diseño de colección
OBJETIVO
Transformar una colección de aceites monovarietales premium en una experiencia narrativa capaz de transmitir el origen, la personalidad y la singularidad de cada producto.

La estrategia no consistía en vender aceite, sino en dar voz a quienes habitan los territorios donde nace. Marta, Sara, Amal y Blanca no son modelos ni personajes publicitarios; son la representación simbólica de cuatro paisajes, cuatro culturas y cuatro formas de entender el olivar. Gracias a ellas, cada botella deja de hablar únicamente de sabor para hablar también de origen, memoria y pertenencia.

SIERRA MORENA, JAÉN
La etiqueta de la botella Picual está representada por Marta y realizado por Yolanda Martínez.
Marta es extraordinaria, sabe escuchar los secretos del campo paseando entre las ramas de los árboles. Ellos le hablan de las noches estrelladas y de los días de sol intenso. Le cuentan que la alondra tuvo polluelos y que el zorro estuvo cazando entre los troncos hasta el amanecer. Marta escucha y les habla de lo que acontece en el pueblo, de las fiestas, de los nacimientos y de los entierros. En el olivar se hace el silencio, el viento agita las ramas, un mochuelo observa con ojos serenos. La tarde llega a su fin y Marta regresa por el camino que serpentea el río.

MONTES DE TOLEDO
La etiqueta de la botella Cornicabra está representada por Sara y realizado por Diego Hernández.
Sara es una mujer que ha jugado y crecido entre olivos centenarios. Sus cabellos dorados se confunden con las ramas verdes cuando ayuda a varear y recoger las aceitunas que se desprenden de los árboles. Sus manos son ágiles y sus brazos fuertes. Durante la cosecha le gusta tararear canciones antiguas que escuchaba a su madre y a su abuela, dice que así no se cansa y que las aceitunas van más contentas a la almazara: Olivar, por cien caminos, tus olivitas irán, caminando a cien molinos…”

CAMP DE TARRAGONA. SIURANA
La etiqueta de la botella Arbequina está representada por Amal y realizado por Iris Serrano.
Amal ve salir el sol cada mañana a los pies de La Sierra de Montsant de Tarragona. Las cuadrillas de aceituneros ya han cosechado los primeros olivos y las aceitunas llegan verdes y limpias a la almazara. Amal espera impaciente a recibir los cestos cargados para empezar a moler y extraer el zumo virgen que llenará de aromas frutales todo el molino. El tiempo es oro y oro es lo que reluce en el chorro que sale de la primera extracción. Con una copa transparente Amal recoge un poco del líquido viscoso y se lo lleva a la nariz. El fruto de todo un año de trabajo en el campo ahora cobra presencia en un aroma inconfundible, el aroma de la sabiduría y la paciencia. En sus ojos brilla la satisfacción del trabajo bien hecho.

DESIERTO DE TABERNAS. ALMERÍA
La etiqueta de la botella Hojiblanca está representada por Blanca y realizado por Concha Jiménez Muñoz
Aunque aún no ha cumplido los 11 años, Blanca se despierta temprano para ayudar en el campo. Se lava la cara y se cepilla el pelo antes del amanecer. Lo tiene largo y muy negro, tan brillante que a veces parece blanco. De mayor será como la abuela, que tiene el cabello de plata. Mientras recoge y amontona aceitunas, ve aparecer en el cielo la silueta de la sierra. La Subbética, le anuncia solemne el abuelo. Él siempre le gasta bromas por lo madrugadora que es. Le dice que de comer tantas aceitunas se le va a llenar la cara de pintitas y de arrugas. Blanca sabe que no es verdad y se ríe. Además, tampoco le importaría parecerse algún día a él, le contesta picarona.
Esto de las cookies y la de tiempo que invertimos en aceptarlas y rechazarlas no es cosa nuestra, en cualquier caso nos obligan a incluirlas para optimizar la web y te informamos de ello, queda en tu mano está seguir adelante o no.